lunes, agosto 06, 2007

Hoy la mermelada fue más dulce.



Y es que no podía ser de otra forma. Magallanes venció y todo el esfuerzo realizado por ir a verlo fue compensado, por que además, los muchachos esperaron que llegara para hacer el gol.
Fueron quizás las tres horas de viaje más sufridas, pues anhelaba llegar lo antes posible. Lamentablemente “buses Nilahue” es una línea de pueblo y paraba en cuanto paradero pudiera. Había en ese bus, olor a huaso.
Ahora bien, nada importaba. Jugaba la albiceleste y yo quería estar ahí.
Bajé del bus y salí corriendo, pidiendo indicaciones en la carrera, para ver como llegar más rápido al municipal de Santa Cruz. La gente miraba extrañada. No se explicaban que hacía un flaco corriendo por su pueblo. Pero ahí iba yo, corriendo y esquivando huasas.
Una vez en el estadio, los mismos carabineros me abrieron paso para dirigirme a la barra. Magallanes estaba en la cancha en un partido demasiado trabado. Mucho mediocampo y poco trigo. La lucha en las tribunas con los huasos era de otro nivel.
Hasta que apareció Abarca para marcar un golazo de esos que no se olvidan. Minuto 43. La bajó, encaró y disparó al ángulo. Sólo entraba ahí, ni un centímetro más ni uno menos. Y eso fue sinónimo de explosión en la barra. Y llanto en las huestes rivales. Y ahí, en esa sola jugada, rentabilicé mi viaje y sacrificio. Un par de minutos más de juego, y la emoción de cantar el “Manojito de Claveles” con semblante triunfador, con gritos de triunfo y con la certeza de que el corazón esta vez, se quedó en la mano.


Ayer estuvo de cumpleaños Fabián.
Hoy está la Evilla. Felicidade e parabems pra você.

jueves, agosto 02, 2007

Nueva dirección. (O la mudanza incomprendida).


La verdad no sé que tanto reclaman.
La naturaleza géminis me hace imperecederamente un cambiante sin rumbo fijo, una bandera de lucha sin viento definido y con combates distribuidos.
Tiene razón Franchute al decir que estoy convertido en un tipo senil, perdido del mundo. Fuenzalida por su parte me trató de añejo. Quizás también tiene razón.
Ahora bien, no sé que tanto ha cambiado el blog, o por lo menos su contenido. Siempre ha sido una mezcla urbana de todo, carretes, paseos, sueños, olvidos, mensajes, dedicatorias, críticas, etc. En el fondo ha respondido cabalmente a lo que soy o busco ser. Un ciudadano. Y si la crítica o la odiosidad han estado estancadas, es por que tengo el foco en otra buena parte. Puede ser una parte albiceleste, si, puede ser. Como también puede ser esta puta sensación que tengo de estar agobiado. Y eso, pocos lo han sabido detectar. Incluso diría, nadie.
Magallanes querido amigo Chute, no ha apagado ninguna llama en mi ser, sino muy por el contrario, ha devuelto la esperanza y la oportunidad de luchar por una causa. Me ha dado la identificación que ya no sentía, y ha llenado ese sentido de pertenencia que no tenía.
Quizás he pecado en la narrativa, en como he planteado en los últimos meses las vivencias, quizás no he canalizado o verbalizado de la mejor forma, tornándome fome e incluso soporífero. Ya ni siquiera sé quienes me leen, pues ya no dejan comentarios, sólo los dejan los más asiduos a leerme, e incluso quizás por compromiso, en el afán de seguir dejando huellas en mi.
Sólo puedo decirles que también estoy aburrido de andar así por la vida. Quiero que este ciclo concluya.
Hoy nuevamente no me gané el Kino. Por la puta que me lo quiero ganar.
Tengo el Mouse malo, es el tercero que compro en el año. Luego de escribir la última frase, destruí a fuerza de pisotones y lanzamientos contra el piso mi ex mouse.
Por si no se dieron cuenta, le cambié la dirección al blog, ahora es
http://chechollanes.blogspot.com la dirección antigua sigue funcionando, o sea, redirecciona a esta nueva, sincerada.
Anoche fui al colegio. Salesianos Alameda. De ahí es la foto. Y ya nada es igual. Nada.
La canción de fondo me la recomendó alguna vez Chute para los momentos pencas. La tiró en un listado entre Sex Pistols y Ac/Dc.
Gracias amigos.

lunes, julio 30, 2007

201 entradas. 1358 fin de semana.



Fue un fin de semana tranquilo. Excepcional.
El viernes partimos con cine nocturno con la Javiera, Ratatoullie fue una película un poco mejor de lo que esperaba. La crítica viene de la mano del comentario de que no me quedé dormido en la función.
Sábado regional. Magallanes debía salir de la civilización e ir a María Pinto, comuna que está dentro de la región Metropolitana, pero que tiene menos calles que estadios. La verdad es que estadio estadio no era... más bien habría que llamarle, de una manera bastante certera, un potrero. Sólo faltaban los corderos comiendo pasto para "emparejar" un poco la cancha. Lo bueno es que Magallanes volvió a ganar y los pobres de Luis Musrri nuevamente perdieron, manteniendose con sus 5 puntos y -33 goles en 17 partidos.
Nota especial merece la cocinería al interior del reducto, que casi como una fonda, vendía cervezas dentro del estadio a vista y paciencia de los pacos, quienes muy alegres nos saludaban y casi agradecían por hacerles hacer algo un día sábado.
Hoy domingo, fuimos con la Javiera al MIM, igual estaba lleno de cabros chicos, sin embargo tengo la certeza de que recordará por mucho tiempo las burbujas que la atrapaban y alguno que otro juego.
Esta acaba de ser la entrada nº 201 de este blog. Buen número. Aun mejor y más sorprendentes son las 11300 visitas. y acabo de cumplir 1358 fines de semana.
El próximo finde boletos a Santa Cruz.

viernes, julio 27, 2007

Orrego Luco


Dicen que los amigos más entrañables y fieles son los que se logran en la universidad.
La verdad no sé cuanta razón tenga el dicho, la única certeza es que los muchachos de anoche son de los tíos imprescindibles. Y es que a pesar de que muchas veces perdemos contacto cotidiano, lo cierto es que cada uno implica una buena cuota de magnas emociones.
La “chiva” de la junta fue la despedida de Roma y Marce, que se van a buscar quitasoles por la costa brasileña. Suerte para ellas. Ojalá puedan ir a Lapa.
Punto aparte merece la conversa con Davicho. Notable el lolo. De otro planeta.
Al final de la jornada, luego de despedir a Fabula, me quedé conversando con el chofer del colectivo. Le impresionó que fuera magallánico, el hombre era de Audax.
Mi hija dormía placidamente. Empezaba un nuevo día.

martes, julio 24, 2007

Cálido Lunes en una noche de invierno.


Y la reunión de anoche más que pretender ser especial, pretendía cancelar deudas de honor pendientes. Y a la larga se transformó en una inolvidable cita familiar y una comilona de padre y señor mío. Tanto así, que aún tengo en mi estómago resquicios de la cena y se me repite la salsa al pesto.
Si. Fue pantagruélica la jornada. Me saco el sombrero ante Aníbal Smith, pues se mandó entrañables pastas y lujuriosas salsas.
Los mostos, ya catados con anterioridad, estuvieron muy a la altura de la circunstancia y sin duda alguna los comensales supieron retribuir esta altura, bebiendo sin temor.
Afuera había un frío de mierda, que calaba los huesos. Dentro, el calor fraterno de un compacto y aguerrido grupo.
Nota aparte merece el rescate desde los brazos de Morfeo del wn. Todo un operativo para un tío que no hacía otra cosa que dormir en su puesto de trabajo. Y los hidepu de la PUC en pedazo de fiesta desde las 2:00 am. Esos wns aún no deben parar.