Estoy particularmente chato de dos cosas wn estos momentos:
1.- El puto toro de Wall Street. Que aparece en cada dirty articulo de la fucking crisis. Todos los hijos de puta expertos hablan acerca del por que de la crisis, como se generó, de los voluptuosos bonos que igual recibieron los chuchesumadres responsables y de las nefastas consecuencias mundiales y nacionales que habrá al respecto. Todos se hacen los expertos y todos saben mejor de como se gesto y todos aún saben mejor que pasará. Pero ningún hijo de la gran putísima se moja el orto en función de mejorar la wea o dar una puta solución. Nefastos todos los wns.
2.- De las caras de imbéciles ostentando presupuestos grotescos de los malditos.sucios.ladrones.sinverguenzas.groseros.nefastos.inoportunos.cobardes.corruptos.desvergonzados. pocosutiles.putos.feos.gordos.miopes.asegurados.hijosdeputa.lejanos.sordos.pocohombres. maricones.culiaos.pajeros.aprovechadores.mentirosos.prepotentes.derrochadores.ineficientes.desgraciados. hediondos.desfachatados.inoperantes.atrasados.tontos.bobos.enamoradosdelpoder.babosos.pecaminosos. puteros.hijosdelagranputisimaquelosreparió candidatos en sus afiches de servidores públicos. Mendigos de votos!!!! eso son. Infames. Inoperantes! Más de lo mismo y menos de lo necesario. Mala clase! En que fucking dirty momento les dijeron que queríamos ver sus caras o admirar sus pinturas en los muros. Hijos de puta hasta borran grafitis decentes por poner su sucio apellido. Cochinos!
Era mala esa película y aunque venía con una publicidad de esas colosales y hasta un poco desagradables, (si, despues de verlas todos losdias y acada rato comienza a caerte mal) no fue ni la mitad de su publicidad, de hecho, llamo mas la atención que la misma pelicula, en fin, el titulo no tiene que ver con aquel film si no más bien conmigo, y la seguidilla de porque no decirlo, mala cuea que he tenido ultimamente, y es que llega un punto en el que dices, Ok, tranquila, no puede pasar nada peor, Cuuecck! Error siempre hay algo peor, y algo mejor porsupuesto....
Es una lata cuando tu trabajo comienza a volverse un calvario chino, cuando la gente que considerabas realmente tu amigo al final es demasiado egoista como para agradecer, para preocuparte por ti, o demasiado terco para pedir disculpas opeor aun demasiado ciego para ver que la cago... (- Alguien grita y grita que apaguen la cocina ) ....
La dependencia familiar es algo que me abruma, para ambos lados, cuando los hijos dependen mucho de sus padres o al reves, los padres de los hijos,este ultimo es mi caso... llega un punto en que lo unico que quieres es que te dejen respirar, que no carguen sus miedos, sus sueños, sus culpas, sus esperanzas en ti, que entiendan que tienes tu vida y que no eres capaz de hacer todo lo que ellos no pudieron, no alcanzaron, por que no te corresponde o porque simplemente no quiero. ... ( - Al parecer no apagaron el gas porque sale un olor a quemado asqueroso...)
La crisis mundial y las economias liberalistas como las de EEUU nos estan llevando a un momento economico asqueroso, por estos lados transantiago no funciona,los flaites siguen subiendose a lamicro sin pagar, el metro sigue pareciendo una lata de sardinas, ahora a las concesionarias lesdio con que la pila del TAG estaba por acabarse y había que comprar un TAG nuevo, sube laluz, el gas,y todas esas pajas y uno piensa, que al final todo esto es una gran bola de nieve que en algun momento va a derrumbar a algun coloso... ( - Te dije! Te dije! Que lo apagaras, ni apagar una cocina sabes? , Ya correte... )
El año pasado a esta fecha vibraba de felicidad porque tenia en mis manos las entradas del fenix festival, y podria ver a Travis, Starsailor y The Killers!... Las semanas transcurrian rapido y Soda Stereo se aproximaba a todo vapor, llegola confirmación de que el Salmón encallaría en nuestras orillas, fila 2, los meses pasaron muy, muy rapido...
Que hace que de un día para otro digas : "Ok, un respiro por favor no doy más", no se si fue eso loque me hizo tocar fondo, pero se que estoy abajo bien abajo, y que en cierta parte necesitaba reconocer que ya no daba mas y terminar de una vez por todas de hacerme la valiente y seguir dando golpes al aire.
Hoy puedo decir que estoy en lo mas abajo, pero que proximamente volveremos a lacarga, solo necesito que me dejen respirar. Saludos!
No se si fui la segunda invitada a escribir, si es asi,Checho,vamos por orden de nacimiento, ya que David nacio el mismo dia que yo, solo un par de años antes!
Ya se habrán dado cuenta. El último escrito no fue by chechollanes. Sino by BpHyro, o Davicho. Y si no se dieron cuenta, así no más fue. Si yo no tuve ninguna experiencia infantil en Pelequén, aunque ahora de mayor voy rumbo para allá. La explicación es sencilla, quise abrir el blog a nuevas plumas, a nuevos aires, a nuevas formas de vida y nuevas visiones del mundo. Escribirán de ahora en más, aparte de mi, mis grandes amigos, los queridos, los importantes. Los que han dejado experiencias en largas noches de humo y alcohol, los que han sido parte de almuerzos groseros y los que han pasado las penurias del ipc junto a mi. A quienes les he planteado la idea, han quedado entusiasmados; algunos nunca han escrito para que el mundo los lea, más aún otros se sienten incapaces de hacerlo, pero han tomado el desafío. La idea primigenia de esto, es generar aún más comunidad. Quiero a la larga que las letrasgroseras sean un diario de vida de un grupo groseramente heterogeneo, quiero que letrasgroseras sea quizás un referente ciudadano, o al menos un manual de comportamiento inequivoco de experiencias personales. El primer invitado a compartir fue Davicho, furioso, campestre y promiscuo amigo de la Universidad. Sinónimo sin duda, de vivencias irrestrictas, valiosas y furiosas. Del por qué fue el primero, quedará en la retina de algún próximo schop. La foto es por que letrasgroseras va de viaje, a los confines de cada autor.
Un fuerte abrazo. Y los invito a comentar, que es gratis y sano.-
Paso casi todos los días por la estación central, he visto un par de robos y violencia explícita de la gente. Veo como se agolpan para subir a la micro y luchan por obtener un codiciado asiento dentro de esa estructura andante. Veo el comercio ambulante y sus CDs tirados en la calle, que obviamente muy pocos poseen el contenido que prometen. Me doy cuenta de la abundancia de ruidos molestos, de los gritos, de los tipos que siempre te piden dinero,
de las miradas de la gente, ofensivas, intrusivas, poco agradables, del caos urbano diario que se produce en este sector,
y me dan ganas de escapar.
Me dan ganas de volver al campo donde pasé la infancia, de volver donde me crié, de volver a Pelequén Viejo,
ese pueblito de la sexta región, que no es más que una larga calle de tierra rodeada por unas 30 casitas, donde todo era paz y tranquilidad, donde todo era verde y limpio, donde todos te saludaban al pasar y donde si había que pelear, peleábamos todos juntos.
Muchas veces pienso lo mismo, volver al campo,
volver y juntarme con los amigos que dejé, aunque en uno de los casos ya sea demasiado tarde.
Gerardo Palma se llamaba, falleció el 2006, aún recuerdo cuando me llamaron al trabajo para contarme esa noticia. Yo quedé helado.
Siempre pensé ir a visitarlo un verano, de hecho siempre pensaba en ir de vacaciones al sur con amigos de santiago y pasar a verlo, porque era el único que tenía un perfil “santiaguino”,
de hecho su infancia la vivió en estos lados, creo que hasta los 14 años, ya que su madre trabajaba de nana puertas adentro, como muchas madres de campo, que se van a santiago con su pequeño hijo a trabajar a alguna casa.
Cuando volvió se trajo algunas mañas de la capital, fumaba pitos,
de hecho con el fumé mi primer pito a los 16 años (no estoy muy seguro de la edad) y por fumar pitos era considerado el drogadicto del pueblo, la mala influencia, el volao.
Cada vez que lo invitaba a mi casa veía la cara de desagrado de mis padres, y él firme se la aguantaba, aunque creo que nunca lo aceptó, él era mucho menos volao que personas que conocí después, que esos si que fuman pitos y se tiran lo primero que se pone delante de sus narices.
Recuerdo que me llamaba a Santiago a veces, me decía que me quería venir a ver, pero Gerardo fue de esas personas que yo no supe valorar,
yo pensaba que su amistad era falsa, que sólo porque habíamos vivido uno al frente del otro nos juntábamos, que había un grado de interés en su amistad, no se, cosas que pienso porque soy un weon perseguido.
Recuerdo cuando me fui a Santiago, y él estaba triste, porque casi no nos despedimos, no lo encontré importante, la verdad es que nunca valoré su amistad.
Me despedí de otros amigos, con hechos casi simbólicos, dejando un vaso de cerveza a medio tomar para decirles que volvería a terminar ese vaso (así de cursi). Y de Gerardo ni me acordé,
hasta que lo vi afuera de la casa, a un costado del portón, y me dijo: ¿No te vay a despedir weon?,
yo descolocado, le dije que obvio y le di un mal abrazo, le dije que no se preocupara, que estaría viniendo seguido a juntarme con todos. Y fue así, un tiempo por lo menos, aproximadamente un año.
El siempre estaba ahí, siempre estaba con una cerveza y con uno que otro pito, fue un tiempo que nos juntamos más, podíamos estar sentados en una piedra afuera de su casa tomando cerveza y ver como la gente pasaba, y reírnos, conversar mucho y reírnos. Yo ya vivía en Santiago, y las veces que nos juntábamos me daba lo mismo lo que opinara la demás gente del pueblo, que me vieran tomando unas cervezas con el volao del pueblo, que otro amigos me dijeran que no me juntara tanto con él, que la gente comenzaba a hablar cosas, pero me daba lo mismo, carreteaba con él, me quedaba hasta tarde en su casa, lo invitaba a carretes y realmente lo pasábamos bien. Hasta que de un día para otro dejé de ir.
Mi familia se vino a Santiago también, y no volví al campo durante un buen tiempo.
Gerardo me llamaba al celular, yo al poco tiempo salí de la universidad y comencé a trabajar. Se aburrió de invitarme a su casa, se aburrió de pedirme que lo invitara a Santiago. Con el ruido y las luces de Santiago, me olvidé de mis amigos del campo, volví sólo una vez, creo que el año 2003, y ahí vi a Gerardo, no le avisé que iría al campo, de hecho no lo pasé a ver, me junté con mis otros amigos, hasta que el llegó a la casa donde estábamos tomando, estaba más flaco, y más triste. Se paseaba con un perro San Bernardo, que fue un regalo que le devolvió una polola que él quería mucho y que ella lo patió. Conversamos muy poco, él estaba triste, callado, yo no quise averiguar más, sólo quería pasarlo bien y besar a una amiga de la infancia. Así que no lo pesqué.
Y él igual al otro día me fue a dejar al bus, de todos mis amigos fue sólo él y mi amiga. Y ahí lo valoré, por primera vez, y desde ese momento pensé en ir a verlo algún día, juntar a mis amigos de santiago, a mis grandes amigos de la universidad, a otros “volaos” igual que Gerardo o que yo, y armar el tremendo carrete en su casa, decirle que es importante y que no es que yo no lo valoré, sino que soy un pajero de mierda que me da flojera agarrar el tren e ir a Pelequén.
Y pasaron los veranos, y no lo llamé, nunca cumplí la promesa que me hice aquél día, hasta que me llamó mi hermano a la oficina ese invierno del 2006. Y me dice que Gerardo se mató.
Que lo agarró el tren.
Yo recuerdo que en ese momento el tiempo se paralizó, y no supe qué pensar, ese mismo día era el funeral y me di cuenta lo fácil que habría sido verlo. Me fui a la hora de almuerzo y llegué antes de la 4 de la tarde, a las 6 era la ceremonia.
Solo estaba yo con mi hermano en la puerta de la iglesia, estuvimos esas 2 horas mirando a cualquier lado, y pensando porque se mató Gerardo.
Y de repente la iglesia se llenó, vi un montón de gente trasladar el féretro de Gerardo, vi un montón de amigos y de conocidos que me saludaban,
en un momento hasta parecía una fiesta,
una alegría de ver a tanta gente conocida y el cariño que me brindaban.
Hasta que vi a Oscar, el primo de Gerardo, que lloraba desconsolado, después supe que él lo vio morir, porque cuando llegaron a la línea del tren Gerardo aún estaba con vida, destrozado pero con vida.
Quise hablarle.
Pero en un momento fue tan grande su pena que se desmayo,
y yo que caminaba hacía él quede paralizado. Ahí fue cuando me encontré frente a frente con la mamá de Gerardo, una mujer muy cariñosa, muy buena con todos, y muy buena con su hijo. Nos vimos y ella lloraba, a mí me dio la peor vergüenza que he sentido en mi vida, me sentí culpable de los años que no lo visité, de que nunca le dije que él era importante, que todo se podía arreglar, que era uno de los mejores amigos que había tenido.
Y la madre de Gerardo se me acercó, llorando me abrazó y me repetía: Gerardo te quería tanto, Gerardo te quería tanto, ¿Por qué no lo venías a ver?, él te quería tanto.
Y yo sólo le contestaba: Yo también y le prometo que siempre pensaba venir a verlo, se lo prometo.
Yo me quiero morir, él me cuidaba, él conversaba conmigo, él era mi único amigo, yo me quiero morir, repetía mientras se la llevaban, pero ella no soltaba mis manos.
Él era bueno, ¿por qué le pasó esto?, él era bueno.
Si, el era muy bueno, usted tiene que estar tranquilita, él era muy bueno. Le alcancé a decir antes que sus familiares me la quitaran por completo.
Después del entierro me quedé un rato sólo en el cementerio, miraba donde fue enterrado el cuerpo de Gerardo, como la gente lloraba y le dejaba flores, y en ese momento, rodeado por el aroma a eucaliptos del campo, le pedí disculpas.
Le pedí disculpas por llegar tan tarde a verlo,
le pedí disculpas y le dije lo importante que había sido para mí.